El Valle del Cusco en la Prehistoria
Las planicies, laderas y montañas que forman el Valle del Cusco, fueron
producto de un gran levantamiento tectónico que definió los perfiles del
territorio montañoso de los Andes. Posteriormente el valle se convierte en
lecho de un gigantesco lago glacial que al desaguar en dirección sur, dejó
un fértil suelo para quienes ocuparían después este territorio.
Muchas Naciones de pastores trashumantes recorrían su suelo hace 10,000
años.
Hace 3,000 años, las mujeres que acompañaban a los pueblos nómadas de
pastores habían ya descubierto la Agricultura y decidieron asentarse en el
Valle del Cusco, iniciando así, los primeros asentamientos humanos.
Sucesivas culturas ocuparon el valle, la arqueología los conoce como los
Markavalli o los Chanapata, mientras que la Historia se refiere a los
descendientes de estos como los Alcavisas, Wallas o Sawasiras.
En todo caso se trataba de Naciones que habían desarrollado una gran
organización social, basados en los principios de solidaridad y el respeto a
los mayores.
Un hábil dominio del territorio en base a un milenario conocimiento de la
ecología y de las interacciones armónicas entre los seres vivos y su
entorno.
Habían también logrado cierto bienestar económico a base de una antigua
tradición de trabajo compartido (AYNI).
Los sucesivos pueblos que ocupaban el Valle del Cusco encontraron también en
la forma de relacionarse con los pueblos vecinos e incorporar elementos de
sus creencias, conocimientos y tecnología una forma de progreso, pues
enriquecían permanentemente su conocimiento, su cultura y se hacían mas
sabios.
Los Wari, primera organización política PAN ANDINA, que estuvo a punto de
convertirse en un verdadero Império, vieron la importancia del Valle del
Cusco, y construyeron una gran ciudad 30 km. Al Este, La conocemos hoy con
el nombre de Pikillaqta.
La Sacralidad de Qosqo
La relación del Hombre con Dios tiene lugar a través de las fuerzas
naturales, y de la interpretación de las energías que contienen los lugares
conocidos como sagrados.
Qosqo era por naturaleza un lugar sagrado, morada de dioses. Su viejo nombre
así lo indica: Qosqo equivale en nuestra lengua a Centro vital, o Plexo
solar es decir el centro de energía corporal donde residen los sentimientos.
Qosqo es también sagrado porque está rodeado de montañas sagradas: Doce
montañas tutelares: APUS, espíritus superiores rodean el escenario donde
transcurre la vida de la ciudad más importante de la América precolombina.
Su condición de centro de peregrinaje es por milenios un reconocimiento a la
sacralidad de esta ciudad, así, desde tiempos inmemoriales llegaban al Qosqo,
hombres y mujeres, dispuestos no solo a nutrirse de su sacralidad, no solo a
rendir culto y pleitesía, sino sobretodo a dar de sí, sus conocimientos, sus
tecnologías, en un proceso de intercambio tecnológico que se llamaría los
Mitimaes.
Las energías que nutren a sus habitantes y que nacen de sus milenarias
piedras y montañas se multiplican cuando nuevas gentes traen la nueva fe. El
Cusco de los Españoles se convierte en nuevo centro de evangelización y su
sacralidad aumenta. Cusco pasa a ser el centro de evangelización.
El Cusco de los Inkas
Cuenta la leyenda que Manko Qhapaq y la Nación que lo acompañaba recibió el
mandato divino cuando salió del lago sagrado del Titikaka. Buscar la tierra
prometida allí donde se hundiera la barreta de oro que le entregó el Sol, su
Padre en signo de fertilidad.
Los acompañantes de Manko eran de alguna manera Naciones descendientes de
una gran civilización: Los Tiahuanaku, que habían logrado grandes avances en
astronomía, agricultura, arquitectura, y tuvieron su sede al rededor del
lago Titikaka.
Eran pueblos superiores que tenían la misión civilizadora, y que a la vez
eran portadores de una milenaria tradición Religiosa que basaba sus
principios en el AYNI, es decir la capacidad de compartir.Las Naciones
que ocuparon el Valle de Cusco, y que hicieron su pakarina (lugar mítico de
sagrado origen) en el cerro Huanakauri - lugar donde se hundiera la barreta
de oro entregada por el sol - vivieron por muchos años en un proceso de
convocatorias, llamando a los pueblos, compartiendo su cultura, enseñando
sus tradiciones.
Así, afianzaron sus dominios en los siglos siguientes, llegando el momento
en que fue indispensable confrontar su poder con las Naciones vecinas, del
Valle de Apurimac, que pretendían invadir el Cusco. A este periodo de la
Historia se le conoce como "La guerra contra los Chankas"
El proyecto político de Pachakuteq
Inka Yupanqui, hijo de Wiracocha era un joven excepcional: de
inteligencia precoz, había entendido los ancestrales principios del Ayni, y
le preocupaba la Unidad de los territorios que estaban habitados por pueblos
de diferentes culturas, con distintos grados de desarrollo, que sin embargo
ocupaban territorios diversos de gran variedad ecológica.
El Joven Inka Yupanqui había viajado y observó que más allá de los valles
serranos con los que él estaba familiarizado, existían cumbres nevadas y
altiplanos inhóspitos, Valles tropicales, altiplanicies, fértiles valles
costeros y tórridas tierras de impenetrables selvas, es decir las tierras
que circundaban a Cusco por su variedad y potencial para la producción
constituían una riqueza muy importante.
El había vislumbrado que era imperativo unir los territorios bajo una sola
autoridad, y lograr que las cuatro partes del Mundo (Costa, Sierra, Selva,
Altiplano) empiecen a constituir una sola unidad territorial, y que
compartiendo tecnologías, compartiendo recursos humanos y naturales podría
cumplir un primer sueño: Llevar la civilización a todo el mundo conocido
entonces.
Iniciar el proceso civilizador, era un sueño que no podía hacerse realidad
sin enfrentamientos, y estos se produjeron cuando Cusco, la ciudad sagrada
fue atacada, por las huestes de Uscovilca, jefe de la Nación Chanca, que
pretendía adueñarse de los territorios Inkas.
Inka Yupanqui organizó un ejército, estableció alianzas, hizo uso de
diversas técnicas guerreras, desde los ejércitos formalmente reclutados
hasta las guerrillas de lujeres comandadas por Chanancoricoca. Cuando por
fin los Inkas de Cusco vencieron, reconocieron el liderato del nuevo inka,
que desde entonces asumió su nuevo nombre: "Pachakuteq Inka Yupanqui".
Bajo el paradigma de "Unir para gobernar" Pachakuteq, el transformador del
Mundo empezó a construir nuevas relaciones, nuevos equilibrios geo
políticos, nuevas alianzas, y sobretodo los pueblos que poblaban todos los
territorios conocidos empezaron a organizarse en el gran Tawantinsuyo, el
Imperio de las cuatro partes del Mundo : Así el Norte predominantemente de
valles interandinos y montañas escarpadas, se denominó el Kuntisuyo: El
Occidente, formado por valles y desiertos costeros formó lo que sería el
Chinchaysuyo. Hacia el Sur estaba el altiplano que rodeaba al lago Titikaka,
que a su vez se llamó el Qollasuyo, y finalmente la zona oriental, hacia la
Amazonía tomó el nombre de Antisuyo.
De esta manera, un proyecto político unificador en el corazón de los Andes,
tomaba clara diferencia con el paradigma occidental que preconizaba "Dividir
para Reynar". A partir de entonces se empezó a gestar la grandeza del
tawantinsuyo, con su ciudad capital: Cusco .
Algo que caracterizó a Pachakuteq, fue su profundo respeto por las
tradiciones de los pueblos vencidos. Los símbolos de los pueblos vencidos,
fueron venerados en el Korikancha y en el Sunturwasi, y algunas de sus
tradiciones y costumbres fueron asimiladas por el pueblo Inka.
La ciudad Puma
Cusco, la ciudad sagrada centro de peregrinaje y culto. Debía ser una urbe
digna de su importancia. Así, Pachakuteq el transformador decidió
reconstruirla y poner en ella su gran esplendor.
Sus arquitectos decidieron su forma: La de un felino agazapado; Un Puma.
Los astrónomos planificaron un complejo sistema de santuarios cuidadosamente
alineados con los astros, para corresponder a un gigantesco calendario, que
además tendría funciones de organización social y festiva.
La colina fue transformada y moldeada. La parte alta que correspondía a la
gran cabeza del Puma, pasó a ser Saqsaywaman, la fortificación
multifuncional que era a la vez templo, refugio, observatorio, y centro de
grandes reuniones masivas.
La columna vertebral del puma estaba delineada por la calle Pumakurko. Por
allí, cual espina dorsal discurría l Vida del Imperio conduciendo las
ordenes desde la Cabeza a las diversas partes del cuerpo. La Plaza corazón
palpitante de la ciudad era donde residían los sentimientos y latía la vida
cívica.
Los dos ríos que limitaban la ciudad se unen en Pumaqchupan (La cola del
Puma.) El Qorikancha, que relucía de esplendor sus templos de piedra y oro.
Contenía un jardín de oro donde las plantas, animales y otras ofrendas
estaban hechas de oro, plata y piedras preciosas. Era pues una ciudad de
fábula.
Pero mas que las riquezas o portentos arquitectónicos eran sobresalientes en
la ciudad de Cusco, su sacralidad, y su importancia política, porque desde
aquí se gobernaba un territorio tan grande como el Imperio Romano, y desde
sus palacios y calles se gestaba una sociedad con equilibrio y con justicia.
El Cusco en el encuentro de dos mundos
Cuando los hombres barbados, venidos del mar llegan a Cusco, quedan
fascinados por sus riquezas, y escriben sus crónicas, dando cuenta al rey de
tanta grandeza. Acaso nunca entendieron la magnitud de su hallazgo, trataron
de cubrir con piedra y yeso las milenarias estructuras.
Pero por otro lado abrumados por la grandeza de Cusco, decidieron hacerla
mas grande. Así Cusco se convierte en el centro de evangelización más
importante de las Américas.
Pocos han reflexionado que acaso nunca mas se de en la Historia de la
humanidad un encuentro mas impresionantemente rico.
Los Inkas del siglo XVI eran sin duda la expresión del más grande genio que
produjo América precolombina: Un desarrollo social y tecnológico armónico,
Un Imperio de hombres felices. Por otro lado España era la potencia más
importante de Europa, y había sido enriquecida por 400 años de dominación
Árabe, consecuentemente la Ciencia, y Arquitectura de los moros vinieron
hasta América.
EL encuentro de los dos pueblos del planeta que más habían desarrollado
produjo un mestizaje cuya riqueza era muy difícil de asimilar. Podemos decir
los orgullosos Cusqueños que lo mejor de América y occidente tuvo su crisol
en esta tierra.
Presentado por : Lic. CARLOS MILLA VIDAL
|